El Tomate

El tomate conocido científicamente como Solanum Lycopersicum es un fruto del cual se encuentran muchas variedades, que poseen diferentes tamaños y colores. Los más comunes son los rojos, pero los hay amarillos y verdes. La temperatura óptima de desarrollo es entre 20 a 24ºC y es indispensable calor para su maduración. Se cosechan cuando han tomado el color característico, parejo y brillante. Por su parte, la turgencia del fruto mide la frescura para su uso.

Los tomates contienen licopeno, pigmento responsable de su color rojo, una sustancia que reduce el riesgo de cáncer de próstata, pulmones, estómago y de otros tipos. El licopeno está contenido especialmente en los tomates procesados, como puré o salsa. De todas maneras también es bueno el tomate fresco, el cual consumido con aceite de oliva, no solo son una buena combinación sino que ésta favorece la absorción del licopeno por el organismo.

Se recomienda consumir diariamente algún alimento que contenga ésta sustancia, la dosis del mismo recomendada es de 15 gr, el cual podemos encontrar en una taza de jugo de tomates, en ¼ taza de salsa de tomates, en una taza de sopa de tomates, entre otras.

Dentro de las propiedades del tomate también se encuentran las depurativas e hipocolesterolemiantes, por lo que su consumo de manera regular podría generar una disminución del colesterol en sangre, además de favorecer la eliminación de toxinas del organismo. También presenta ciertas sustancias que favorecerían la reducción de la presión arterial, propiedades cicatrizantes y su pulpa presenta propiedades hidratantes, por lo que se utiliza la misma para tratar la resequedad de la piel, principalmente del rostro.

Además por su contenido en potasio ayuda a la regulación de los líquidos corporales, así como a controlar los nervios , el buen estado del corazón y los músculos.




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